El presidente Alberto Fernández mantuvo un encuentro con los principales dirigentes de la Iglesia. La reunión se realizó en la Quinta de Olivos esta mañana. El Jefe de Estado recibió al titular de la Comisión Episcopal Argentina, monseñor Oscar Ojea, a Carlos Malfa, Secretario General de la CEA y obispo de Chascomús y al arzobispo de Buenos Aires, monseñor Mario Poli.

La Iglesia le habría planteado al Presidente que los “exima” de cumplir la “cuarentena”. Según trascendió, Fernández habría dado el visto bueno al planteo de la Conferencia Episcopal Argentina. Sin embargo, en el anexo a la medida, que se dio a conocer esta tarde, no se los “exceptuó”, por lo que, los sacerdotes deberán continuar con el “aislamiento obligatorio“.

Ayer, el Jefe de Estado decretó que 24 actividades estarían exceptuadas de cumplir con la “cuarentena”. De esta manera, los trabajos en salud, seguridad, ciertos comercios e industrias estaban entre los aceptados. Esta tarde, Alberto Fernández agregó otras 10. Se incorporó a “las industrias que realicen procesos continuos cuya interrupción implique daños estructurales en las líneas de producción y/o maquinarias”, según informa la nota de El Intransigente.

Asimismo, se agregó a la “producción y distribución de biocombustibles; transporte y distribución de combustibles nucleares; y hoteles afectados al servicio de emergencia sanitaria”. Además, se incorporó a la “dotación de personal mínima necesaria para la operación de la Fábrica Argentina de Aviones; a la Comisión Nacional de Valores; a los aeropuertos; entre otras actividades.

El comunicado de la Iglesia Argentina

“Junto a los Obispos acompañamos a todo el Pueblo Argentino que ante esta Pandemia ha sido llamado al cuidado y a la responsabilidad”, indicó la Conferencia Episcopal Argentina. “Cuidarnos a nosotros mismos de un modo responsable es la mejor manera de cuidar a los demás”, siguió la Iglesia en un comunicado dado a conocer ayer por la tarde en su sitio oficial.

“Nos veremos obligados en este tiempo a cambiar estilos de vida y hábitos de consumo”, indicó la CEA. “Tal vez viviendo con mayor austeridad podamos redescubrir nuevos modos de vínculos entre nosotros, más simples y sencillos y nos permita reflexionar sobre cosas en las que habitualmente no pensamos”, continuó la Iglesia. “Queremos agradecer especialmente a quienes están sirviendo a los enfermos y a los más pobres”, manifestaron.