Empleadas domésticas, el voto que busca de forma desesperada Ducoté

Fuente: Facebook oficial de Nicolás Ducoté

El Intendente de Pilar armó una estrategia para poder seguir al frente del municipio.
<a href="https://elcivico.com/politica/2019/07/25/empleadas-domesticas-el-voto-que-busca-de-forma-desesperada-ducote/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-07-25T16:29:43-03:00">julio 25, 2019</time></a>

Nicolás Ducoté, el Intendente Pro de Pilar, parece estar desesperado por obtener los votos necesarios para no perder el municipio. Es por esto que quiere condicionar el voto de empleadas domésticas y jardineros a través de sus patrones, una estrategia que hasta el momento no se había visto, aunque parece que en época de campaña todo es válido. Pero, ¿cómo hacerlo? Para esto ideó reuniones en barrios cerrados y pedirle a los dueños de casa que manden a las personas que trabajan allí.

Pilar es un municipio de los más extensos de zona norte, con más de 350.000 habitantes que se duplican los fines de semana. Es que durante esos días muchos porteños van a sus casas de fin de semana en los barrios cerrados del distrito. Si bien Pilar es conocido por los clubes de campo y los shoppings al costado de la Panamericana, lo cierto es que la gran mayoría de su población vive en barrios bastante precarios que rodean estas urbanizaciones. Ducoté, que tiene la mayoría de su electorado en el sector ABC1, ahora busca desesperado el apoyo de las clases medias y bajas.

Podría uno pensar que el Intendente se dispuso entonces a caminar barrios y sectores más vulnerables. Pero no, porque esto podría significarle incluso la pérdida de apoyo de su electorado más duro. Ocurrente y desesperado Ducoté se armó una estrategia: hacer reuniones en las casas de los barrios cerrados y pedirle a los dueños de casa que manden a sus empleados. “Les pedimos por favor nos manden a su personal doméstico (que viva en el partido de Pilar)” dice el texto de la invitación. Y al final agrega y aclara: “También manden a los jardineros…”.

El Intendente espera, entre él y los patrones, convencer y condicionar a las empleadas domésticas y personal de mantenimiento. “Es una hora. A lo sumo una hora y media”, aclara la invitación previendo que a los dueños de casa puede complicarles la jornada quedarse sin servicio doméstico durante un rato.