Cobos explicó cómo fue la experiencia del servicio cívico en Mendoza

Once años atrás el senador nacional por Mendoza y exvicepresidente de la Nación, Julio Cobos, pronunciaba en el Congreso la que quizás sea su frase más célebre: “Mi voto no es positivo”. Esa decisión, enmarcada en el tratamiento de la polémica Resolución 125 que enfrentaba al kirchnerismo y el campo, marcó su ruptura con el entonces oficialismo, que pese a su cargo se las ingenió para minimizar su papel. A pesar del costo político que le valió su acción, el legislador confesó que nunca se arrepintió de haber procedido como lo hizo. “Era un tema que afectaba la paz social. Había que salir del conflicto”, argumentó convencido. Además, habló sobre uno de los temas que más resuenan en la agenda mediática, el Servicio Cívico Voluntario en Valores.

En diálogo con el programa Cada mañana, emitido en Radio Mitre, explicó que en Mendoza ya se había desarrollado durante tres años un programa similar, que se propuso luego de la transformación de la escuela primaria y secundaria en Polimodal, sistema que incrementó la deserción escolar. “En séptimo grado, como las escuelas no estaban preparadas para la EGB, los chicos terminaban séptimo nada más. Esta fue una de las condiciones que incrementó la deserción en octavo y noveno”, remarcó en sus declaraciones radiales, que fueron tomadas y analizadas por el diario El Intransigente.

Un programa que impulsó cuando era decano de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) hizo que muchos estudiantes continuaran sus estudios universitarios, sin embargo, el problema siguió latente. “Cuando asumo como gobernador y, conociendo el tema de la deserción que había en octavo y noveno, no teníamos estructura edilicia. Sí sabíamos que el Ejército tenía un montón de estructura ociosa en muy buenas condiciones”, planteó. Es por ello que se generó el programa de servicio cívico para darle terminalidad educativa a chicos de hasta 25 años.

“Eran chicos que estaban en la calle donde habían perdido todos los hábitos de estudio, de conducta, de disciplina. Por ahí el utilizar las instalaciones del Ejército sonaba un poco extraño, pero qué mejor que abrir a la comunidad las instalaciones del Ejército en buenas condiciones”, manifestó el senador de la Unión Cívica Radical. En este sentido, el legislador mendocino destacó que los militares no se desempeñaban como docentes, sino que se encargaban de los talleres que se impartían a los jóvenes.

“Al principio hubo una resistencia de las propias fuerzas armadas. Firmamos un convenio con Pampuro. Anduvo muy bien”, señaló el dirigente radical. “Cuando asumo como vicepresidente, me junto una semana antes con Cristina Fernández, motivada esa reunión por Alberto Fernández. Le digo soy docente universitario, también ingeniero. Comenté lo de servicio cívico. Le gustó la idea”, recordó Cobos. Al parecer, destaca El Intransigente, este programa solo se implementó en Mendoza, por lo que quedaron afuera muchas de las provincias argentinas.

La ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, retomó esta iniciativa que había quedado en el tintero, en busca de brindarles a los jóvenes de entre 16 y 20 años una alternativa fuera de la escuela para contribuir a la sociedad argentina. Cobos informó que ya tuvo contacto con la funcionaria y le comentó que este programa todavía está en vías de desarrollo “para ver cómo es la respuesta y después va a hablar con educación”. “Ahora yo lo veo como una extensión hacia la comunidad de lo que es Gendarmería”, opinó el senador.

Finalmente, argumentó que para que este programa tenga éxito, necesitará de la colaboración del Ministerio de Educación. “Hay que dar una beca”, consideró. El legislador explicó además que este proyecto tuvo media sanción en Diputados en 2010 y que junto con “Néstor Kirchner y Pampuro firmamos un convenio y lo implementamos en Mendoza”. El dirigente garantizó que fue un éxito en la provincia que gobernó entre 2003 y 2007. Por lo pronto, hay varias reticencias por parte de la opinión pública sobre este tema.