Rodríguez Larreta aseguró que «estaba muy caliente» cuando habló en la cumbre de Parque Norte

Nuevo round para el enfrentamiento entre el Gobierno porteño y el titular de la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (CTEP), Juan Grabois. Las acusaciones cruzadas entre Horacio Rodríguez Larreta y el dirigente social comenzaron luego de que la Policía de la Ciudad impidiera que se montara una carpa refugio en el Obelisco. Por los incidentes, un oficial terminó herido, lo que llevó al mandatario a realizar duras y cuestionadas declaraciones en contra del kirchnerismo porque «estaba muy caliente». Sin embargo, su combatividad no parece mermar, ya que ayer ironizó con que «si querés ayudar a la gente en situación de calle, llamás al 108», en referencia a la línea de Atención social inmediata.

Haciendo un poco de historia, el 9 de julio miembros de la CTEP, el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE) y el Frente Darío Santillán se congregaron en la Plaza de la República para repartir comida y colchones. Entre sus intenciones, también figuraba levantar una carpa que hiciera las veces de refugio para quienes no tienen una vivienda donde resguardarse. Sin embargo, las agrupaciones no contaban con un permiso para ello e intervino la Fuerza policial porteña, que tenía la orden de desalojarlas. Tal como contó El Cívico en aquella oportunidad, el hecho termino en un enfrentamiento entre efectivos y manifestantes, por el cual dos personas acabaron detenidas.

Un día después, en la cumbre que Juntos por el Cambio realizó en Parque Norte, Rodríguez Larreta lanzó duras declaraciones contra los mencionados movimientos sociales, cuya cara visible es Grabois. «Ayer nos vinieron a patotear estos neokirchneristas que querían poner a las trompadas, y lastimaron a un policía, una carpa en medio del Obelisco», cuestionó el jefe de Gobierno de la Ciudad. Sus dichos no pasaron desapercibidos por el dirigente, quien se mostró sorprendido por las palabras del mandatario con respecto a la protesta social. En diálogo con la radio El Destape, el titular de la CTEP hizo referencia a los hechos del martes y planteó que «si repartir colchones, comida y frazadas es delito, estamos fritos».

Grabois no fue el único boquiabierto por la postura que adoptó el dirigente del PRO. La prensa también reparó en ella y salió a cuestionarlo. Tal es el caso del periodista Alejandro Fantino, quien en su ciclo televisivo Animales Sueltos expresó: «Le tengo un especial aprecio a Horacio, pero no le creo nada el suelte de cadena». La panelista Romina Manguel adhirió a la opinión del conductor y apuntó que, a su juicio, el papel que asumió el político oficialista «está coacheado, porque además no lo actuó bien».

El jefe de Gobierno porteño conversó con el noticiero de Canal 9 y, en un intento por explicar su reacción, manifestó: «Ayer (por el miércoles) estaba muy caliente, porque media hora antes me contó (Diego) Santilli que a uno de los policías que había participado de la discusión en el Obelisco le habían partido el brazo en tres partes». El sucesor de Mauricio Macri al mando de la Ciudad agregó que «siempre tenemos voluntad de diálogo, pero a esa voluntad de diálogo nos devuelven un policía con un brazo partido en tres. El diálogo es bueno, pero ese diálogo se rompió».