Sara Carbonero pasa por momentos intensos tras su operación del tumor maligno

La periodista ha expuesto un texto emotivo en sus redes sociales, a propósito del regalo que le hiciera su hijo Martín.
<a href="https://elcivico.com/espectaculos/2019/08/01/sara-carbonero-pasa-por-momentos-intensos-tras-su-operacion-del-tumor-maligno/" rel="bookmark"><time class="entry-date published updated" datetime="2019-08-01T07:50:29-03:00">agosto 1, 2019</time></a>

Este año no ha sido fácil para Sara Carbonero, mucho menos después que se le diagnosticara un tumor maligno de ovario. El martes 21 de mayo fue intervenida en la clínica Rúber Internacional de Madrid para extirparle el quiste en su aparato reproductivo. La operación se realizó con éxito y sin incidencias. La esposa de Iker Casillas se encuentra en tratamiento médico hasta lograr su completa recuperación. Más allá de dar a conocer la enfermedad a través de sus redes sociales, la presentadora ha llevado con suma discreción este momento, que para cualquier persona es de carácter íntimo y personal.

Sara Carbonero ha demostrado ser una mujer fuerte, incluso, a pesar de esta difícil situación ha dicho ver la vida de otra forma, quizás sin tanta mezquindad, sin tanto ego, ni valor a lo material; ahora estaría más apegada a las cosas simples de la vida, a lo natural, a lo que realmente llena espiritualmente, y eso lo demuestra en el reciente texto que publicó en su cuenta oficial de Instagram, el cual acompañó con una fotografía de una rosa roja, regalo de su primogénito Martín, de cinco años.

La periodista compartió con sus seguidores una profunda reflexión a propósito del hermoso gesto que tuviera con ella su hijo. En ella asegura que “Este verano está siendo un poco diferente. Las semanas transcurren entre médicos, pruebas, incertidumbres, maletas, mucha improvisación de última hora, ratos de alivio pero sobre todo están llenas de momentos muy intensos que estoy saboreando como nunca. De repente las cosas más cotidianas y banales del mundo han dejado de serlo para convertirse en instantes únicos y mágicos, muchos problemas se han ido de golpe”.

View this post on Instagram

Este verano está siendo un poco diferente. Las semanas transcurren entre médicos, pruebas, incertidumbres, maletas, mucha improvisación de última hora, ratos de alivio pero sobre todo están llenas de momentos muy intensos que estoy saboreando como nunca. De repente las cosas más cotidianas y banales del mundo han dejado de serlo para convertirse en instantes únicos y mágicos, muchos problemas se han ido de golpe. Siento a mi gente más cerca que nunca y me estoy riendo, creo que como jamás antes lo había hecho. Porque la vida es así, un cambio constante, un regalo precioso pero envenenado. Una rosa con espinas, como la que me ha traído esta mañana del parque Martín a la cama. Cuando le he preguntado si se había hecho daño al cogerla me ha respondido que sí, que de hecho se había pinchado pero que merecía la pena por darme la sorpresa. Luego le hemos quitado las espinas y la hemos metido en un jarrón con agua . – Ahora te gusta más ? – Le he preguntado – No mamá, ahora no parece una rosa de verdad . Y tenía toda la razón , porque la rosa no deja de ser bonita por tener espinas, ni las espinas dejan de hacer daño porque tengan rosas. Siempre hay algo de dolor en lo bello y mucho de belleza en la adversidad . Y en esas estamos, consiguiendo que los ratos buenos superen con creces los menos buenos. Porque como diría el gran Andrés Montes, la vida puede ser maravillosa . #hoyestoyintensa #devezencuando #verano2019 #slowlife

A post shared by Sara Carbonero (@saracarbonero) on

Carbonero confiesa también sentir a su gente más cerca que nunca “(…) y me estoy riendo, creo que como jamás antes lo había hecho. Porque la vida es así, un cambio constante, un regalo precioso pero envenenado. Una rosa con espinas, como la que me ha traído esta mañana del parque Martín a la cama”. Al ver la flor en manos de su pequeño, como cualquier madre, Sara lo primero que hizo fue preguntarle si se había pinchado con las espinas, pero su hijo, ya consciente de lo que hacía y de muchas otras cosas, le respondió que sí, pero que ese pinchazo en su manito merecía la pena por darle esa sorpresa.

Dando detalles de ese enternecedor momento, la Embajadora de Unicef Comité Español relata que después de las palabras de Martín “(…) le hemos quitado las espinas y la hemos metido en un jarrón con agua. ¿Ahora te gusta más?, le he preguntado. ¡No mamá, ahora no parece una rosa de verdad! Y tenía toda la razón, porque la rosa no deja de ser bonita por tener espinas, ni las espinas dejan de hacer daño porque tengan rosas. Siempre hay algo de dolor en lo bello y mucho de belleza en la adversidad. Y en esa estamos, consiguiendo que los ratos buenos superen con creces los menos buenos (…)”, concluyó la artista.

Sara Carbonero junto a su primer hijo Martín Casillas Carbonero