Del 1 al 7 de agosto, se celebra la Semana Mundial de la Lactancia Materna

Con el objetivo de promover, apoyar y proteger la lactancia materna, del jueves 1 al miércoles 7 de agosto se desarrollará la Semana Mundial de la Lactancia Materna. Esta iniciativa fue promovida en 1990 por la Organización Mundial de la Salud (OMS), Unicef, los gobiernos y otras organizaciones para mejorar la salud de los lactantes de cada punto del planeta. A lo largo de estos siete días, se han previsto actividades en hospitales y centros de salud para concientizar sobre la importancia de este alimento, sobre todo en los primeros seis meses de vida.

Según informó la OMS en un comunicado, la entidad está trabajando este año junto con Unicef «para promover las políticas favorables a la familia que permiten la lactancia materna y ayudan a los padres a criar a sus hijos y establecer vínculos con ellos en la fase más importante: la primera infancia». En este sentido, el organismo destacó los impulsos a las licencias de maternidad y paternidad remuneradas «para fomentar la responsabilidad compartida de cuidar a los hijos en pie de igualdad». En Argentina la primera es por 90 días corridos, mientras que la segunda, por dos días corridos (aunque en algunas provincias o empresas del sector privado la cantidad puede ser superior).

El Ministerio de Salud de la Ciudad de Buenos Aires anunció que durante toda la semana los hospitales y centros de salud porteños realizarán actividades referidas a la lactancia materna. La iniciativa consistirá en la entrega de folletería y en desayunos y charlas/talleres con las madres en los distintos sectores de internación. Cerca de 15 instituciones participarán de los festejos, entre las que cabe mencionar los hospitales generales Fernández, Penna, Ramos Mejía, Sardá y Vélez Sarsfield. El listado completo puede consultarse aquí.

Importancia de la lactancia materna

La leche materna es el único alimento que un bebé necesita hasta los seis meses, puesto que le provee todos los nutrientes y la energía que requiere para un buen crecimiento. Asimismo, lo protege inmunológicamente y colabora en su desarrollo intelectual, psicomotor, emocional y social. Por otra parte, reduce la incidencia de la desnutrición infantil y disminuye las posibilidades de sufrir muerte súbita, procesos alérgicos y celiaquía. La OMS estima que el aumento de la lactancia podría salvar la vida de más de 800.000 niños al año.

Sin embargo, los lactantes no son los únicos que se benefician de la lactancia. Las mamás también experimentan una mejora en su salud, ya que la misma disminuye el riesgo de padecer cáncer de ovario, diabetes de tipo 2, anemia, enfermedades cardíacas y depresión postparto. A su vez, el incremento de esta práctica refuerza el vínculo madre e hijo y podría evitar anualmente la muerte de 20.000 mujeres por cáncer de mama, de acuerdo con lo informado por la Organización Mundial de la Salud.