Debate por el cigarrillo electrónico: ¿es nocivo para la salud?

La Organización Mundial de la Salud no recomienda el vaper como ayuda para reemplazar el consumo de tabaco. ¿Tiene razones sólidas para hacerlo?
<a href="https://elcivico.com/actualidad/2019/07/30/debate-por-el-cigarrillo-electronico-es-nocivo-para-la-salud/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-30T12:03:38-03:00">julio 30, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-10T10:02:31-03:00">septiembre 10, 2019</time></a>

La Organización Mundial de la Salud (OMS) se pronunció este viernes en contra del cigarrillo electrónico en su informe mundial sobre el tabaco, ya que afirmó que no podía recomendarlo como ayuda para reemplazarlo. Su postura fue demasiado categórica para ciertos expertos, ya que hay quienes consideran que es una alternativa menos nociva para la salud. Sin embargo, otros especialistas alertan sobre el escaso conocimiento que se tiene sobre la composición del líquido que se utiliza para el vapeo.

Según indicó en 2015 la Academia Francesa de Medicina, a pesar de ser “difícil cuantificar de manera precisa la toxicidad a largo plazo del cigarrillo electrónico, evidentemente ésta es muchísimo menor que la del cigarrillo tradicional”. Sin embargo, basándose en un informe de 2014, la OMS aseguró que “los SEAN (Sistema Electrónico de Administración de Nicotina) son probablemente menos tóxicos que los cigarrillos, pero no hay pruebas suficientes para cuantificar el nivel preciso de riesgo”. Por tal motivo, considera que “son incuestionablemente nocivos y deberán ser regulados”.

El gran debate de la cuestión es el líquido contenido en los vapers. En la mayoría de los casos, uno de los ingredientes es la nicotina, sustancia que genera una fuerte adicción y cuyo consumo antes de los 25 años puede afectar el desarrollo cerebral. El presidente de la Alianza contra el Tabaco, Loic Josseran, advirtió que “no se conoce en detalle su composición, no se sabe lo que la gente inhala”. Consultado por la agencia de noticias AFP, planteó además que “hay demasiadas referencias disponibles en el mercado y pocas normas”.

Es cierto que los cigarrillos electrónicos no contienen muchas de las sustancias peligrosas que sí poseen los tradicionales, como el alquitrán (cancerígeno) o el monóxido de carbono (causa de enfermedades cardiovasculares). Sin embargo, sí presentan partículas finas en su vapor que penetran en los pulmones y, según reveló un informe de 2018 de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, también albergan sustancias potencialmente tóxicas. Algunas de ellas son metales que provienen de la bobina utilizada para calentar el líquido y otras, aditivos considerados seguros en la industria agroalimentaria pero vinculados a enfermedades pulmonares o no estudiados bajo su forma vaporizada.

Otro punto de discordia es si, verdaderamente, el vaper ayuda a abandonar el tabaco. De acuerdo con un estudio británico publicado en febrero en el New England Journal of Medicine, es un instrumento más eficaz que los parches y otros productos de sustitución. Gérard Dubois, profesor de salud pública y autor del mencionado informe de la Academia francesa de Medicina, consideró que “ofrecer una gama amplia de herramientas aumenta el número de fumadores que encuentran el método que los va a ayudar a dejar de fumar”. Sin embargo, la OMS se mantiene cauta y sostiene que todavía no hay pruebas suficientes para asegurar la efectividad de esta alternativa.