Uno de cada tres porteños se va a dormir sin comer para alimentar a su hijo

Así lo reveló la encuesta Escala de Hambre en el Hogar, realizada por el Frente por una Niñez Protegida
<a href="https://elcivico.com/actualidad/2019/07/15/uno-de-cada-tres-portenos-se-va-a-dormir-sin-comer-para-alimentar-a-su-hijo/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-15T14:25:06-03:00">julio 15, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-10T10:07:27-03:00">septiembre 10, 2019</time></a>

Una de las principales promesas de campaña del oficialismo fue “pobreza cero”. Las cifras demuestran que, faltando menos de un año para que Cambiemos finalice su gestión al mando del Ejecutivo nacional, esa consigna está lejos de concretarse. Sin ir más lejos, en la Ciudad de Buenos Aires, uno de los estandartes del macrismo, una de cada tres personas se acuesta con hambre para darle de comer a su hijo. Esta realidad debe encuadrarse en el contexto macro del país, donde la cantidad de pobres asciende a 35%, según un informe del Observatorio de la Deuda Social Argentina, perteneciente a la Universidad Católica Argentina (UCA).

El mes pasado, un bachillerato para adultos porteño fue escenario para la realización de un análisis que apunta a medir el hambre en el hogar. La institución funciona en el edificio de la Escuela de Educación Media 6, dentro de la Villa 21-24. La escuela cuenta con 256 estudiantes ―en su mayoría, mujeres―, de los cuales 150 aceptaron participar del sondeo. Los resultados fueron alarmantes, ya que reflejaron cifras que no se registraban desde 2002. El estudio reveló que uno de cada tres consultados o bien se va a dormir para dejar comer a sus hijos, o bien no tiene nada con qué alimentarse en algún momento del día. Asimismo, la mitad de los entrevistados confesó haber vivido esa situación con frecuencia durante el último mes. Es decir, que más de diez veces no tuvieron qué comer en casa.

En dicho establecimiento educativo del barrio de Barracas, el Frente por una Niñez Protegida, conformado por profesionales de la salud y referentes comunitarios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), aplicó la encuesta Escala de Hambre en el Hogar. La misma fue desarrollada en Estados Unidos y recomendada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Se trata de “un indicador nuevo y sencillo para medir el hambre en el hogar en zonas de inseguridad alimentaria”, según consta en un documento en 2011 publicado por el Proyecto III de Asistencia Técnica sobre Alimentos y Nutrición (FANTA, por sus siglas en inglés).

Preocupados por la realidad actual, integrantes de la mencionada agrupación reclamaron que el Congreso de la Nación sancione una ley de emergencia alimentaria. De acuerdo con la pediatra Alicia Benitez, exjefa de Neonatología de la Maternidad Sardá, precisó que el problema no se limita a la malnutrición, al consumo de comida con una gran cantidad de hidratos de carbono y poca proteína. El alcance de esta situación es mucho más grave, ya que, “directamente, no hay comida. Ni de la buena ni de la mala, ninguna. Y esa es la situación de muchos lugares, también de la Ciudad de Buenos Aires”, cuestionó la especialista en su presentación en el Palacio legislativo.

Daiana, una vecina de General Rodríguez, narró cómo la golpeó el hambre y la condujo a ser un instrumento de ayuda a quienes más la padecen. “Yo tuve una infancia dura, ayudaba a mi mamá, ¿cómo decir? A cartonear. Ahora tengo una casa donde hice un merendero porque no puedo ver a los chicos revolviendo la basura, descalzos en el barro, con frío, pidiendo. En septiembre de 2018 venían 30 chicos, ahora son 50. Cada día viene uno más con el amigo del amigo”, contó la joven de 22 años en la sede del Poder Ejecutivo nacional. Además, indicó que, actualmente, en su barrio hay otros dos merenderos y tres comedores y que entre los cinco no alcanzan a cubrir la demanda de comida del lugar.