Si continúan los conflictos gremiales, Latam podría dejar de volar a Miami

Frente a un cambio en la normativa estadounidense, la aerolínea busca "matricular en la Argentina aviones de matrícula chilena". Ello se encuadra en el proyecto Interchange, rechazado por los sindicatos
<a href="https://elcivico.com/actualidad/2019/07/07/si-continuan-los-conflictos-gremiales-latam-podria-dejar-de-volar-a-miami/" rel="bookmark"><time class="entry-date published" datetime="2019-07-07T12:09:50-03:00">julio 7, 2019</time><time class="updated" datetime="2019-09-10T10:08:55-03:00">septiembre 10, 2019</time></a>

La CEO de Latam, Rosario Altgelt, advirtió de que si persisten los conflictos con los gremios aeronáuticos, la compañía analizará eliminar la ruta Buenos Aires-Miami, una de las más populares de la firma a nivel nacional. A sus tensiones con los sindicatos, se suman las cancelaciones y demoras en más de 50 vuelos que sufrió en las últimas horas. Ello se produjo este viernes, a raíz de las asambleas informativas que los trabajadores del sector mantuvieron en parte de su jornada laboral. Esta situación había sido narrada por El Cívico.

Entrevistada por el diario La Nación, la directora ejecutiva sostuvo que, por cambios en la normativa de Estados Unidos respecto de las aeronaves que aterrizan en su territorio, la empresa se ve obligada a emprender una importante inversión en Boeing 767 nuevos, ya que “estos aviones que nosotros tenemos no cumplen con esas reglas”. Esto se debe a que la flota de la aerolínea debe ajustarse a los requisitos de navegación y comunicación de dicho país.

La unidad que actualmente opera la ruta en cuestión tiene alrededor de 22 años de antigüedad y carece del equipamiento exigido por los organismos de tráfico aéreo estadounidenses. En diálogo con Clarín, la empresaria precisó que no se está en condiciones de invertir en la aeronave porque ya es obsoleta. Para sortear este obstáculo, la aerolínea propone realizar un intercambio de aviones con la filial de Chile, ya que estos sí cuentan con lo demandado. La firma elevó un pedido a la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para que autorice la práctica, que fue rechazada de plano por los gremios.

En declaraciones a La Nación, Altgelt detalló en qué consiste la medida que pretende llevar adelante la compañía. Al respecto, explicó que la empresa requiere “matricular en la Argentina aviones de matrícula chilena para ser operados por Latam Argentina, bajo el certificado de explotador de Latam Argentina, con tripulantes argentinos, mecánicos argentinos y despachantes argentinos”. En pocas palabras, “lo único que cambia es la matrícula del avión”, sintetizó la empresaria.

Todo ello se encuadra dentro del proyecto “Interchange”, en el cual la firma viene trabajado desde enero. El mismo ha sido rechazado por los Sindicatos Aeronáuticos Unidos por considerar que “implica necesariamente un riesgo laboral altísimo”, de acuerdo con lo manifestado en un comunicado. Dicha entidad está integrada por la Asociación Personal Técnico Aeronáutico (APTA), la Asociación del Personal Aeronáutico (APA), la Unión del Personal Superior y Profesional de Empresas Aerocomerciales (UPSA), la Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA) y la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA).

Frente a esta situación, 164 pilotos de Latam ―de un total de 228― elevaron el 20 de junio un petitorio a la comisión directiva de APLA para solicitar una asamblea y discutir la propuesta de la empresa. Además, le reclamaron al sindicato encabezado por Pablo Biró que reconozca la autonomía de la entidad para decidir internamente si se encara o no esta medida. En otras palabras, buscan que no sea el gremio quien se quede con la última palabra sobre el “Interchange”.

Altgelt subrayó en La Nación que si no se consigue el visto bueno gremialista, “a partir del primero de enero, nuestros aviones matriculados en la Argentina no podrán entrar a Estados Unidos. Por lo tanto, nos veríamos obligados a tomar la terrible decisión de cancelar la ruta. Y si esa ruta la deja de volar un equipo argentino, el trabajo se pierde, porque no hay un operador en el país que tenga aviones para reemplazarlos. Esa frecuencia se la llevaría una empresa americana”.